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    Procesan a sindicalista por encubrir una "Saladita", lo dejan sin fueros sindicales

    Rubén Gerardo Pol, sindicalista de la Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos (APDFA), fue hasta noviembre jefe del Departamento Administrativo y Operaciones Sur de la Administración General de Puertos (AGP), que supervisa el puerto de Buenos Aires y su tráfico de containers y mercadería.

    Procesan a sindicalista por encubrir una

    Tanto su carrera portuaria como sindical llegaron a su fin después de que la Justicia le quitó la tutela gremial y fue despedido por estar procesado en una causa por encubrimiento agravado. Los investigadores sospechan que el exfuncionario lideraba una feria clandestina que vendía productos presuntamente robados.

    La jueza Beatriz Ferdman, del Juzgado Nacional de Primera Instancia Nº53, le quitó a Pol los fueros gremiales que lo protegían por ley de un despido. Fue después de que el juez Daniel Rafecas lo procesó por llevar adelante durante más de un año su propia “Saladita” en un galpón del puerto de Buenos Aires, que era del Estado.

    En agosto del 2014, un empleado de la AGP denunció que al lado de su oficina, en una predio ubicado en la Dársena Sur, había un sector cerrado con lonas que tenía mercadería de origen ilícito. El hombre dijo además que dejó de entrar ahí “por miedo”.

    Según informó la AGP, el galpón en cuestión estaba a cargo de Rubén Gerardo Pol. Un informe de Telenoche titulado “La Saladita K” reveló que al predio llegaban clientes que iban a comprar zapatillas Nike, Volcom y Reebok, vinos de Bodegas Fin del Mundo, pelotas y guantes de arquero, tablets y camisas Bowen. En ese momento, la AGP respondía al Ministerio del Interior y Transporte que dirigía Florencio Randazzo.

    La investigación tuvo un nuevo impulso cuando la AGP, bajo la gestión del interventor Gonzalo Mórtola, se presentó como querellante y aportó los detalles de una inspección del galpón. "Pol abrió con la llave el recinto y vimos cajas de cartón que tenían una decena de cajas con gran cantidad de ojotas, una caja con el título Tablet Touchscreen Philco, cajas para zapatos, frascos de crema, frascos de colonia y sales de baño", afirmaron. Y sostuvieron que el sindicalista “conocía todo sobre la comercialización de mercaderías robadas porque era el encargado del galpón”.

    En su declaración ante la Justicia, Pol aseguró que se enteró de que existía la feria por los medios y que él cumplía funciones “meramente administrativas". También dijo que su oficina estaba a 80 metros del galpón y que a las ojotas se las había dado un amigo que es fabricante y que le pidió que se las guardara. Sin embargo, no pudo explicar qué hacían ahí el resto de las cajas encontradas.

    Nicolás Manarino, abogado defensor del sindicalista, insistió en que su cliente es inocente y señaló que “no hay argumentos sólidos en su contra”. “Dicen que recibió mercadería con ánimo de lucro y no está demostrado. Su superior afirmó que él a las 12 del mediodía se iba a más de cuarenta cuadras de distancia del lugar denunciado. Pol no entraba nunca al galpón. El sumario de la AGP no menciona que tardó más de diez minutos en encontrar las llaves", concluyó.

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