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    “No dudé nunca, sabía que era inocente”

    Un jurado popular consideró que Daniel Oyarzún actuó en “legítima defensa”. Había atropellado y matado a un ladrón en 2016.

    “No dudé nunca, sabía que era inocente”

    Un jurado popular consideró que Daniel Oyarzún actuó en “legítima defensa”. Había atropellado y matado a un ladrón en 2016.

    El jurado dio su veredicto: "Declarar no culpable por considerar que actuó en legítima defensa". Y cuando Daniel Oyarzún salió de los tribunales de Campana, llorando y agobiado después de tanta tensión, un abrazo de aplausos lo recibió.

    "No dudé nunca, sabía que era inocente", dijo el carnicero que este jueves fue absuelto por haber atropellado y matado a un ladrón que había asaltado su comercio justo un 13 de septiembre como hoy pero de 2016.

    "Sólo quiero seguir criando a mis hijas y laburar para poder volver a tener mi carnicería, con dignidad, como hice siempre", fueron las primeras palabras que brotaron de Oyarzún, quebrado por el llanto.

    Hay que recordar que tuvo que mudarse tres veces desde 2016, tras varias amenazas. También, el comerciante debió cerrar su carnicería en junio, agobiado por "las deudas, las bajas ventas y el estrés". "Esto nos destruyó", habían dicho en su familia.

    "Nunca fui un justiciero, siempre fui un laburador y mi sueño es recuperar mi carnicería", soltó y contó que lo primero que pensó cuando escuchó que era inocente fue en "que iba a poder seguir criando a mis hijas".

    El carnicero le agradeció a la gente que lo apoyó durante todo este tiempo. Esa misma gente estaba en la puerta de los tribunales de Campana cuando llegó esta mañana y cuando salió, libre. "Se lo merece, se lo merece", gritaban.

    Fueron 12 vecinos de Zárate y Campana, entre los que había un operario, una ama de casa, un albañil, un comerciante y una docente, los integrantes de un jurado que consideró que Oyarzún actuó amparado en la legítima defensa.

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