Buenos Aires
SEGUINOS    

    "Lo que diga el periodismo no me daña demasiado. Me interesa lo que diga el trabajador y su familia"

    "Los sindicalistas no son ni todos malos ni todos buenos: a pesar de todo lo que se dice, en lo gremial, como en todos los órdenes, hay buenos, malos y regulares", dijo Hugo Moyano. El jefe de Camioneros hizo estas declaraciones en medio de la crisis atraviesan los sindicatos por el avance de la Justicia y el Gobierno en la cruzada contra las "mafias" del sector.

    "Lo que diga el periodismo no me daña demasiado. Me interesa lo que diga el trabajador y su familia", afirmó Moyano, un día después de que el jefe del gremio de los porteros (SUTERH) Víctor Santa María criticara a los medios de comunicación por la causa por lavado de dinero en la que es investigado, en lo que considera que es una "campaña" en su contra.

    Moyano inauguró un hospital sindical en Caballito, en un acto al que asistieron representantes del oficialismo, como el ministro de Trabajo Jorge Triaca y el vicejefe de gobierno porteño Diego Santilli. "Quiero aclarar que el presidente y la gobernadora no estaban invitados", dijo el sindicalista en relación a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, que se especulaba que irían al evento.

    "No digan que yo quiero quedar bien con sultano o mengano. La intención era inaugurar el 15 de diciembre y habían sido invitados, pero esa inauguración se canceló y no se volvió a invitar.Sabíamos que estaban ocupados", dijo el sindicalista, previo a su discurso. "No le suma nada a él ni a nosotros tampoco, sí que es lo mismo. Nunca anduve detrás de ningún gobierno", aseguró.

    El vínculo entre el Gobierno y Moyano es zigzagueante. Por un lado el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) prorrogó por un mes la licencia como operador postal a la empresa OCA, que está en manos de Patricio Farcuh, vinculado al dirigente. El organismo está a la espera de los informes de la AFIP y la Justicia sobre la multimillonaria deuda de la firma de correo privado.

    Por el otro, la Casa Rosada postergó sus intenciones de debatir la reforma laboral en las sesiones extraordinarias de febrero, por lo que el proyecto -resistido por los gremios- quedará para después de marzo. De modo que el oficialismo buscará avanzar el plan en sesiones ordinarias.

    En el medio Cambiemos impulsa el debate en el Congreso de la limitación de la reelección de los sindicalistas. La diputada oficialista Carla Carrizo explicó que la iniciativa de su autoría tiene como ejes la democratización en la vida interna de los sindicatos, la renovación y la alternancia de las autoridades sindicales y la limitación de la reelección indefinida.

    Compartir