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    La calificadora Standard & Poor´s "sugiere" eliminar subsidios a los servicios públicos

    Según la calificadora: "si se eliminaran los subsidios a los servicios, el déficit primario prácticamente desaparecería de la noche a la mañana"

    La calificadora Standard & Poor´s

    "Este año la meta de inflación no es alcanzable y el único fundamento para pensar que la inflación será de 20%, como espera el mercado, es suponer que el gobierno mantendrá las relativas distorsiones actuales de los precios que afectan los servicios públicos y al tipo de cambio real", afirma la agencia calificadora estadounidense de riesgo crediticio Standard & Poor´s

    En un informe económico divulgado, S&P resalta que "alcanzar una tasa de inflación anualizada de 5% al cierre de 2019 es posible, pero el Gobierno debe eliminar los subsidios fiscales a los servicios públicos. Hacer esto más temprano que tarde eliminaría simultáneamente la represión artificial de la inflación, reduciría el déficit fiscal y facilitaría el reajuste del tipo de cambio real, preparando así el terreno para el establecimiento de metas de inflación más creíbles".

    Sin embargo, la calificadora estadounidense explica que ante la proximidad de las legislativas de este año, el mejor momento para ejecutar este y otros ajustes complementarios de las políticas es "inmediatamente después de la elección del 22 de octubre".

    A su vez, el informe destaca que el déficit fiscal es grande en Argentina principalmente por "el subsidio a los servicios públicos, particularmente electricidad, gas natural, y transporte público" y señala que "si se eliminaran estos subsidios, el déficit primario prácticamente desaparecería de la noche a la mañana".

    Por último, para alcanzar una inflación sostenible de 5% o menos a 2019, desde Standard & Poor´s recomendaron "flexibilizar las metas de inflación". En este sentido, afirma que si se reducen los subsidios se acabaría con el déficit primario, lo que, sostiene, en combinación con una política monetaria más relajada, facilitaría la depreciación del peso a un nivel más competitivo consistente con un equilibrio de largo plazo.