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    Juicio oral a Cristina Fernández; serán testigos entre otros Massa y Calcaterra

    El 26 de febrero del año próximo Cristina Fernández enfrentará su primer juicio oral y público en una causa por corrupción. Está acusada de haber sido la “jefa de una asociación ilícita", la Justicia citó como testigos entre otros a Calcaterra y Sergio Mass.  De la gestión macrista, deberá declarar Javier Iguacel ex director de Vialidad Nacional y denunciante en la causa

    Juicio oral a Cristina Fernández; serán testigos entre otros Massa y Calcaterra

    El juicio contará con 138 testigos y entre los que aceptó el Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2), se encuentran cuatro empresarios solicitados por la ex Presidenta: Ángelo Calcaterra (primo del presidente Mauricio Macri), Carlos Wagner (ex presidente de la Cámara de la Construcción), Sebastián Eskenazi (Grupo Petersen) y Eduardo Eurnekian (Corporaciones América). Además, también por pedido de Cristina declararán sus cuatro ex jefes de gabinete, Sergio Massa, Juan Manuel Abal Medina, Jorge Capitanich y Aníbal Fernández.

    El juicio por la multimillonaria defraudación que realizó -según la Justicia- la senadora de Unidad Ciudadana cuando estuvo al frente de la Casa Rosada, a través de la obra pública, iniciará a comienzos de 2019. Serán dos audiencias semanales, los martes y miércoles y según fuentes judiciales, demandará más de un año el desarrollo del juicio.

    Se trata de uno de los expedientes más relevantes en cuanto a las acusaciones que sobre ella recaen: haber sido jefa de una asociación ilícita que defraudó al Estado al montar una estructura institucional, para favorecer a Báez, direccionando contratos viales: 52 en total, por 46.000 millones de pesos. Además, la Cámara Federal Porteña determinó que esta “apropiación de fondos públicos” es el delito precedente de otras causas por lavado de dinero y dádivas donde es investigada la familia Kirchner. Es decir: parte de esos fondos “se derivaron al patrimonio de los ex presidentes a través del alquiler de los hoteles y de inmuebles”.

    Los jueces del TOF 2 - Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Jorge Tassara- serán los responsables de llevar adelante un juicio que promete demandar al menos un año de realización. Con 16 imputados y 138 testigos que serán citados para las audiencias, donde por primera vez, Cristina Kirchner estará sentada en el banquillo de los acusados. Interviene el fiscal ante el Tribunal, Diego Luciani y las querellas, Oficina Anticorrupción (OA) y Unidad de Información Financiera (UIF).

    Hace pocos días se conoció la lista de testigos que admitió el Tribunal. A pedido del Fiscal, se aceptó a Margarita Stolbizer, a Mariana Zuvic y a Juan Carlos Morán como parte de los denunciantes. No así a Elisa Carrió a quien desestimaron como testigo.

    Como principal acusada en esta investigación, y bajo el patrocinio del abogado Carlos Beraldi, la ex Mandataria propuso su lista de testigos: apuntó esencialmente a otros empresarios de la construcción para desestimar el planteo de que su socio comercial, Lázaro Báez, fue el más favorecido durante su gestión con la adjudicación de obras.

    Bajo esta línea argumentativa, Cristina Fernández propuso que se cite a declarar a Ángelo Calcaterra (ex dueño de IECSA y primo de Mauricio Macri), como también a Carlos Wagner (dueño de Esuco y ex titular de la Cámara de la Construcción). Estos dos empresarios confluyen en la causa de los cuadernos de la corrupción. Allí, ambos confesaron ante el juez Claudio Bonadio que realizaron pagos de “fondos ilegales” al gobierno kirchnerista para garantizarse la adjudicación de obras.

    El próximo año, deberán declarar ante el TOF 2 y teniendo enfrente, como acusada, a la senadora. Fueron aceptados como testigos por el Tribunal, al igual que otros dos empresarios: Sebastián Eskenazi propietario del Grupo Petersen y ex director de lo que fue YPF - Repsol, quien mantuvo una relación oscilante con el gobierno K, además de ser dueño del Banco Santa Cruz, y Eduardo Eurnekian de Corporaciones América.

    La Justicia determinó durante la instrucción a cargo del juez Julián Ercolini que existió una “estructura delictiva” que permitió al Grupo Austral “cobrar antes del vencimiento, más rápido que cualquier otra contratista y la totalidad de los certificados pendientes de pago”. Asimismo, recibió “sobreprecios del 65% y la mitad de las obras no se terminaron”. Estos movimientos de dinero posibilitaron que el patrimonio de Lázaro Báez preso por lavado de dinero, se incremente en un 12.127 % y el de Austral Construcciones en un 45.313%, tan sólo en diez años.

    Cristina Kirchner está dispuesta a rebatir estos argumentos y en una defensa más global, pidió a los empresarios, para sostener que Lázaro Báez no fue el más favorecido durante el kirchnerismo con la obra pública, sino que ocupaba el lugar número 45 del listado global de contratistas del Estado.

    Austral Construcciones, la firma insignia de Báez y receptora de los contratos viales, dejó de percibir obra pública del Gobierno desde diciembre de 2015, y hace pocos meses Cla juez en lo Comercial María José Gigy Traynor decretó su quiebra.

    Por otro lado, se hizo lugar al pedido de la expresidente y Lázaro Báez, para que se cite a los ex jefes de Gabinete como responsables de firmar las partidas presupuestarias desde 2004 a 2015, volcadas a obra pública.

    Serán citados a declarar como testigos Sergio Massa, Juan Manuel Abal Medina, Jorge Capitanich y Aníbal Fernández. La senadora sostiene que todo se trató de “actos administrativos” y que como tales “fueron lícitos” y no firmó ella las modificaciones de los fondos destinados al rubro investigado. Así, refuta que ella tenga alguna responsabilidad en los delitos adjudicados.

    Con el año electoral en curso Massa y Cristina Fernández -hoy enfrentados políticamente dentro del peronismo- podrían cruzarse en los Tribunales de Comodoro Py en un juicio por corrupción.

    De la gestión macrista, deberá declarar Javier Iguacel ex director de Vialidad Nacional y denunciante en la causa.

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