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    Investigarán sobreprecios en la compra de combustible, entre directivos de Enarsa y De Vido

    Los sobreprecios en la compra de gas natural licuado (GNL) provocaron la destitución y prisión de Julio De Vido, como también el encarcelamiento de su mano derecha (aunque luego liberado), Roberto Baratta

    Investigarán sobreprecios en la compra de combustible, entre directivos de Enarsa y De Vido

    El juez federal Claudio Bonadío investiga la compra de combustible líquido, donde las pruebas serían más sólidas que en el caso del GNL. Esto agravaría la situación de Julio De Vido y ubicaría nuevamente tras las rejas a Baratta. 

    Las luces periodísticas, y las esposas en manos de los ex funcionarios, fueron generadas por el sobreprecio en la compra de Gas Natural Licuado (GLP).

    Pero el juez federal Claudio Bonadío sospechaba que las pruebas de este gran impacto político y judicial no eran sustentables. Por eso, frente a la fantasiosa auditoría del supuesto sobreprecio por u$s 7.000 millones, ordenó realizar otra. Y también arrojó sobreprecio, pero por cerca de u$s 500 millones. El mismo surgiría de algunos truchos en la medición del GNL originalmente cargado en los barcos que lo transportan, y el efectivamente descargado en la Argentina vía "regasificación" (transformación del gas de líquido a gaseoso).

    Pero, además de ello, Bonadío avanza en otra línea de investigación tan importante como la anterior, y con pruebas más sólidas: el sobreprecio, pero esta vez en la compra de combustible líquido (gas oil y fuel oil). "Esta vez, Bonadío no busca el impacto mediático.

    Esa ya se produjo con la detención de Baratta y De Vido. Esta vez está generando una prueba por demás sólida, que compromete tanto a ellos dos como a muchos directivos de Enarsa". Como detalló Minuto de Cierre la semana pasada, algunos barcos con esos materiales fueron facturados dos veces, la segunda de ellas sin estar en Buenos Aires, usando una plataforma de facturación apócrifa, y con responsabilidad directa de Enarsa. 

    Las pruebas son, a diferencia del peritaje oficial por el GNL, muy contundentes. Un mismo barco, facturado dos veces con pocos días de diferencias, no hace a tiempo a volver a Venezuela (la compra era Estado-Estado con la Argentina) y descargar nuevamente el gas oil o fuel oil en la Argentina. Con un agravante para la situación de los involucrados: el pago del barco duplicado o fantasma se realizó mediante un giro bancario en los Estados Unidos (más específicamente, Nueva York) y habría terminado en Curazao, un territorio de ultramar de los Países Bajos, ubicado en el Caribe (a unos 500 kilómetros de Venezuela), y que efectivamente es un paraíso fiscal. El hecho que el dinero haya partido desde los Estados Unidos podría generar una causa por lavado de dinero en ese país. 

    Según averiguó este medio, los principales apuntados por Bonadío son ex directivos de Enarsa, pero la frutilla del postre que busca el juez es apresar nuevamente a Roberto Baratta, que era subsecretario de Coordinación y Control de Gestión (en castellano, la mano derecha) del ministro Julio De Vido.

    De Enarsa, el principal apuntado es Raúl Argañaraz, que estampó su firma en facturas truchas como director de Administración y Finanzas de la empresa. Pero también cuenta Santiago Pierro, que era gerente del área de Generación Eléctrica de la petrolera estatal. Pierro llegó a la empresa de la mano de Julio De Vido, con apoyo explícito del gremio de Luz y Fuerza; y terminó echado por Kicillof (entonces ministro de Economía) en marzo de 2015.

    También estaría muy complicada Flavia Analía García, que se encargaba del Comercio Exterior de Enarsa. En el procesamiento por el GLP, del 19 de octubre último, que le sirvió a Bonadío para encarcelar a De Vido y Baratta, la licenciada en Comercio Internacional Flavia Analía García -DNI 25.016.984- estuvo entre los más de 20 procesados, y además se le trabó un embargo de sus bienes por $ 1.000 millones. Los delitos que le imputó el juez fueron “defraudación contra la administración pública” y”administración fraudulenta”. También estaría involucrado un hermano de García, que es ingeniero. 

    Las novedades en esta investigación, que forman parte de la misma causa por el sobreprecio de GNL, puede tardar alrededor de dos meses. Aunque los tiempos políticos podrían hacer que se vuelvan más rápidas o lentas. 

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