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    Ex Procuradora del Tesoro, a juicio oral por peculado

    La ex Procuradora del Tesoro de la Nación, Angelina Abbona, deberá afrontar un juicio oral por “peculado de servicios”, por emitir un dictamen en defensa de la ex presidenta Cristina Fernández en el marco de la denuncia del fiscal Alberto Nisman por encubrimiento a Irán, según determinó hoy el juez federal Sergio Torres.

     

    Ex Procuradora del Tesoro, a juicio oral por peculado

    Torres decidió elevar a juicio el expediente donde están procesados Abbona -cuyo cargo era la jefatura de los abogados del Estado- y los ex subprocuradores Horacio Diez y Javier Pargament Mariasch, considerados partícipes necesarios de la maniobra

    En mayo, el fiscal federal Ramiro González había pedido la elevación del caso a juicio oral por entender que se malversaron recursos del Estado para hacer una defensa de la ex mandataria ante la Justicia.

    Esta causa comenzó el 24 de febrero de 2015 por la denuncia del fiscal Germán Moldes, quien señaló a Abbona por haber usado los recursos del Estado para hacer una presentación en la que a su criterio buscó desacreditar la denuncia de Nisman, sin que, al parecer, nadie hubiera reclamado oficialmente su intervención.

    La presentación fue hecha ante el juez federal Daniel Rafecas el 13 de febrero de 2015, con “carácter institucional” y “documentos probatorios jurídicamente relevantes” en rechazo a la denuncia formulada por Nisman.

    Ese aporte fue utilizado por el propio Rafecas para cerrar la investigación por la denuncia de Nisman, que a fin de ese año fue reabierta por orden de la Cámara Federal de Casación Penal.

    El juez federal Sebastián Casanello había desestimado la presentación, pero la Cámara Federal ordenó reabrirla y le derivó el caso al juez Torres, quien a fin de 2016 dispuso las indagatorias.

    En abril pasado la Cámara confirmó los procesamientos y señaló: “No cabe más que concluir que el accionar de los nombrados excedió la finalidad pública y administrativa que les correspondía”, tanto “en el caso de Abbona como en los de Diez y Pargament Mariasch, porque sin perjuicio de la calidad que invocaran en el escrito, haber trabajado en su producción, suscribiéndolo luego, implicó también un obrar ajeno a las funciones por las que eran remunerados con arreglo a sus cargos, que son impuestas por las normas aplicables”, se indicó.

    A criterio de los camaristas Martín Irurzun y Eduardo Farah, “no se siguió el procedimiento regular con intervención de las áreas correspondientes” ni tampoco se le consultó a la Dirección de Asuntos Judiciales de la PTN (Procuración del Tesoro de la Nación) y, tras explicar el proceder habitual, se añadió: “Nada de eso, común para el universo de los casos, pasó aquí”.