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    "La inflación Argentina entre las más altas del mundo", según la prensa española

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    "Argentina se resiste a ser normal. La particularidad más autóctona, la mayor inflación de América Latina después de Venezuela, y una de las mayores del mundo, se niega a desaparecer", escriben en el diario El País de España.

    "Mauricio Macri llegó al Gobierno con la promesa de acabar con esta lacra que devora los salarios de los trabajadores, en especial de los más pobres, que viven en la economía informal y tienen muchas más dificultades para renegociar al alzar sus ingresos, y hunde la competitividad de un país que ya es de lejos el más caro de la región", comienza la nota en el periódico español.

    "El Ejecutivo asegura que las cosas están mucho mejor que el año pasado. Y lo cierto es que en la segunda mitad de 2016 se logró frenar un poco la subida. Pero el arranque de 2017 ha vuelto a ser desastroso para la inflación: un 6,3% acumulado en tres meses, con un imprevisto 2,4% en marzo que ha hecho saltar de nuevo las alarmas. El Banco Central ha reaccionado con una fuerte subida de tipos de interés, 150 puntos básicos, hasta el 26,5%, para intentar frenar la escalada, pero que tiene como consecuencia un freno de la actividad económica porque en Argentina ahora es mucho más rentable meter el dinero en el mercado financiero que en la economía real".

    "El dato más inquietante, que han destacado los analistas argentinos, es que la inflación se ha cebado especialmente con los alimentos, que se han disparado en marzo con una subida media del 3% mensual con picos del 7,7% en verduras, 5% en carne o 2,8% en el pan. Son los apartados que más afectan a los pobres, un 32% de los argentinos. Basta acudir a cualquier supermercado de Buenos Aires y hacer el cálculo en dólares o euros: los precios de los productos básicos están por encima de los europeos y de los que se pagan en EEUU", explica el País.

    La causa es sencilla de entender: el peso no se devalúa, al contrario, se está reforzando, y en el resto del mundo no existe la inflación del 40% que vivió Argentina en 2016, por lo que el país se hace más caro cada mes. El objetivo anual fijado por el Banco Central, entre el 12% y el 17% para 2017, parece ya una quimera. Incluso el 20% parece muy difícil.

    “El objetivo está mal puesto, ya se sabía que era inalcanzable con la subida de tarifas de gas, luz, agua que está haciendo el Gobierno. La tarifa eléctrica por ejemplo se multiplicó por cinco. Los empresarios tienen subidas de costes y lo trasladan a los precios”, señala Marina Dal Poggetto, directora del Estudio Bein, uno de los más optimistas para este año, que sin embargo está rebajando sus previsiones de crecimiento ante la subida brusca de tipos de interés para corregir la inflación.

    “Venimos de 10 años de inflación alta, es una inercia difícil de romper. El gran problema es la formación de precios en Argentina, está desquiciada. Las empresas suben mucho para intentar recuperar el margen perdido por el aumento de costos y si luego ven que no venden empiezan a hacer ofertas, dos por uno, es difícil medir el efecto de esos descuentos”, finaliza el artículo.